Informe pilas Parte 2

Pilas, 2ª parte

Después del informe anterior sobre Pilas y Baterías agotadas, presentado por Scrap y Rezagos, elaborado a partir de RESOLUCIÓN N° 262 - APRA/08 (LEGISLATURA DE LA CIUDAD AUTÓNOMA DE BUENOS AIRES), vamos a seguir intentando profundizar en el tema presentando esta segunda parte.  Todo manejo inadecuado de pilas y baterías agotadas resulta especialmente peligroso para la salud y el ambiente en general, especialmente cuando se tratan de pilas y baterías que contienen cadmio, mercurio o plomo. También debe prestarse especial atención a aquellas pilas y baterías que contengan metales como el manganeso, níquel, zinc y litio.  Aunque las pilas contribuyen en bajo porcentaje al volumen total de residuos sólidos urbanos, son una de las corrientes con mayor aporte de metales pesados al total de este tipo residuos. A continuación, se describen los metales más comunes (Mercurio, Cadmio, Niquel y Plomo) contenidos en las pilas de acuerdo a datos obtenidos de la AGENCIA DE SUSTANCIAS TÓXICAS Y EL REGISTRO DE ENFERMEDADES (ATSDR)[1] de los Estados Unidos, sobre los metales que pueden contener las pilas y baterías, sus fuentes de exposición, los daños a la salud y al ambiente:  

Mercurio(*) 

Vías de exposición: Al respirar aire contaminado, al ingerir agua y alimentos contaminados. 

Daños a la salud humana: Una alta exposición puede dañar el cerebro, los riñones y al feto, provocando retraso mental en el andar o el habla, falta de coordinación, ceguera y convulsiones*. 

Daños al ambiente: El mercurio puede contaminar el agua o la tierra a causa de depósitos naturales de este metal o por el que se emite por ejemplo en los basureros. El metilmercurio es bioacumulable.     

Cadmio

Vías de exposición: Al respirar aire contaminado, al consumir alimentos o agua contaminados con cadmio. 

Daños a la salud humana: Respirar altos niveles de cadmio produce lesión a los pulmones e ingerirlo produce daños a los riñones. En dosis altas, puede producir la muerte. Ingerir alimentos o tomar agua con cadmio irrita el estómago e induce vómitos y diarrea. El cadmio y sus compuestos son carcinogénicos. 

Daños al ambiente: El cadmio entra al aire de fuentes como la minería, industria, y al quemar carbón y desechos domésticos. Las partículas pueden viajar largas distancias antes de depositarse en el suelo o en el agua. El cadmio entra al agua y al suelo de vertederos y de derrames o escapes en sitios de desechos peligrosos.   

Níquel 

Vías de exposición: Al ingerir alimentos contaminados con níquel y en contacto de la piel con suelo, agua o metales que contienen níquel. 

Daños a la salud humana: Efectos más comunes del níquel son efectos de la piel, como reacciones alérgicas. Respirar altas cantidades produce bronquitis crónica y cáncer de pulmón y de los senos nasales.  

Daños al ambiente: El níquel es liberado a la atmósfera por industrias que manufacturan o usan níquel, por plantas que queman petróleo o carbón y por incineradoras de basura. En el aire, se adhiere a partículas de polvo que se depositan en el suelo. El níquel liberado en desagües industriales termina en el suelo o en el sedimento de los cursos de agua.   

Litio

Vías de exposición: La sustancia puede ser absorbida por el cuerpo por inhalación y por ingestión. 

Daños a la salud humana: Neurotóxico y tóxico para el riñón. Intoxicación por litio produce fallas respiratorias, depresión del miocardio, edema pulmonar y estupor profundo. Daño al sistema nervioso, llegando a estado de coma incluso la muerte.  

Daños al ambiente: El litio puede lixiviar fácilmente a los mantos de acuíferos y se ha encontrado en diferentes especies de peces. El litio no es volátil por lo que puede regresar a la superficie a través de deposición húmeda o seca.     

Plomo   

Vías de exposición: Al respirar aire o polvo, al comer o tomar agua contaminada y al ingerir trozos de pintura seca con plomo o jugar en tierra contaminada.  

Daños a la salud humana: El plomo puede causar daño al sistema nervioso, los riñones y el sistema reproductivo.  

Daños al ambiente: El plomo no se degrada. Los compuestos de plomo son transformados por la luz solar, el aire y el agua. Cuando se libera al aire puede ser transportado largas distancias antes de sedimentar. Se adhiere al suelo. Su paso a aguas subterráneas depende del tipo de compuesto y de las características del suelo.  

 * La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) no toma al mercurio como posible carcinógeno en seres humanos. La EPA ha determinado que el cloruro de mercurio y el metilmercurio son posiblemente carcinogénicos en seres humanos.    Cuando una pila pierde su cobertura protectora de metal, libera al ambiente los diferentes tipos de metales contenidas en ella, que producen efectos nocivos para el ecosistema y la salud de los seres humanos, como fuera indicado en el listado anterior. Las pilas pueden sufrir la corrosión de sus carcazas, las cuales pueden ser afectadas internamente por sus componentes y externamente por la acción climática y por el proceso de descomposición de los residuos sólidos urbanos, si se encuentran mezclados con este tipo de residuos. Cuando se produce el derrame de electrolitos internos de las pilas, se puede arrastrar los metales pesados en forma de ánodo de pilas. Estos metales pueden lixiviar por los suelos y fluir por cursos de agua y acuíferos, contaminando el ambiente en general.

Informe Pilas Parte 1

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