En España, los consumidores pagan desde hoy una 'ecotasa' incluida en el precio de las pilas

Un nuevo decreto responsabiliza a los fabricantes del reciclaje de las baterías. Se colocarán contenedores en todos los puntos de venta para su recogida

A partir de hoy, cada vez que alguien compre una pila en un supermercado, bazar o tienda de electrónica ha de saber que estará pagando «una pequeña» ecotasa que garantizará su recogida y posterior tratamiento y reciclaje. La razón no es otra que la entrada en vigor hoy del Real Decreto 196/088 sobre pilas y acumuladores y la gestión ambiental de residuos, en virtud de la transposición de una directiva europea. El objetivo final es reducir el impacto ambiental de los residuos que contienen las pilas que, a menudo, acaban en los vertederos junto a otros desechos.

La medida que ahora se toma con las pilas es similar a la que se puso en marcha hace dos años con los neumáticos, que obligó a los productores a responsabilizarse de su recogida y reciclaje y que, dicho sea de paso, conllevó el aumento en dos euros en el precio de cada pieza. «Esto empezó en su día con los envases y embalajes, luego los neumáticos usados, los aceites, los equipos eléctricos y electrónicos y ahora llega el turno de pilas y baterías», afirma Rafael Herreros, gerente de Ecopilas, la Fundación para la Gestión Medioambiental de las Pilas, donde están agrupados el 75% de fabricantes del sector en España.

En el caso de las pilas, el «coste de la gestión ambiental del producto estará incluido en el precio». Desde Ecopilas confirman que el coste «se va a repercutir en el precio. El usuario va a saber que una parte de esa cantidad que paga se va a destinar a financiar la recogida y el reciclado. No obstante, no se puede detallar la cuantía ni si se subirá el precio o no. En todo caso, el impacto sobre el precio final será pequeño. La intención es que tenga la mínima repercusión en el precio final», adelanta.

Hasta hoy el productor no era responsable de la gestión final de la pila ya residuo. Se recogían en empresas, algunos centros comerciales o en contenedores instalados por las mancomunidades que gestionan los residuos urbanos. «La novedad fundamental de este decreto es que establece la responsabilidad del productor en la gestión final del producto cuando se convierte en residuo. Supone un cambio fundamental», afirma Herreros.

Ante tal circunstancia, los productores se han agrupado en sistemas de gestión, como es el caso de Ecopilas, que se ocuparán de la recogida y tratamiento de las pilas y baterías usadas.

Sistema de recogida

El decreto «abarca todo tipo de pilas y baterías» y establece el procedimiento de gestión del residuo y su reciclaje. Entre otras opciones, el texto plantea la posibilidad de un sistema -«descartado por Ecopilas por su complejidad»- que obliga al consumidor a pagar un depósito por cada pila, que le sería devuelto cuando retornara el producto. Es decir, como antaño se hacía con el vidrio.

El sistema elegido por los fabricantes es más sencillo. Desde hoy, se sucederán campañas de información y comunicación para sensibilizar a la población de la necesidad del reciclaje de las pilas y de la nueva normativa.

A partir de la semana que viene, «en los supermercados y todo tipo de comercios» se colocarán contenedores en los que los consumidores podrán depositar las pilas usadas. «En el País Vasco, ya tenemos acuerdos con cadenas de grandes superficies como Eroski, El Corte Inglés, Lidl... para colocar los contenedores en sus establecimientos. Poco a poco iremos extendiendo la red en cadenas de electrodomésticos y todo tipo de tiendas. La ley obliga al comerciante a facilitar la recogida», recuerda Rafael Herreros. Ecopilas colocará más de mil recopiladores -contenedores- en el País Vasco y en torno a 25.000 en toda España.

El objetivo es llegar a 2011 con el 25% de las pilas portátiles recogidas en este sistema y el 45% en 2015. «Teniendo en cuenta que cada año se venden 440 millones de pilas portátiles en España, esperamos poder recoger y tratar cien millones de pilas antes de 2011», añade el gerente de Ecopilas.

Una vez depositada la pila en el recopilador, se recogen y se agrupan en centros de almacenamiento temporal y, más tarde, se trasladan a plantas de clasificación y tratamiento donde se tratan definitivamente.

«Lo importante es que el consumidor colabore. Si finalmente ellos no llevan las pilas allí, no se podrá reciclar. Para ello, haremos campañas de información que los productores van a financiar de acuerdo con las comunidades autonómicas», sentencia el gerente de Ecopilas. jmvelasco

 

Nota Original:

 

http://www.diariovasco.com/20080926/al-dia-local/consumidores-pagan-desde-ecotasa-20080926.html

 


 

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