Convierten bobinas de plástico recicladas en filamento de impresión 3D



La empresa zaragozana CablesCom, dedicada al diseño, fabricación y comercialización de cables de telecomunicaciones y señalización, tanto de fibra óptica como de cobre, incorporará la economía circular a su modelo de producción mediante el reciclaje y valorización de las bobinas de plástico donde se enrolla el cable de fibra. En la actualidad, estas bobinas son entregadas a un gestor de residuos.

Para lograr ese objetivo, el Instituto Tecnológico de Aragón Itainnova ha comprobado, a nivel de laboratorio, la posibilidad de la utilización del plástico procedente de las bobinas para la producción de filamento de impresión 3D.

El material que compone estas bobinas es el acrilonitrilo butadieno estireno o ABS (por sus siglas en inglés), un plástico resistente al impacto muy utilizado en automoción y otros usos industriales como bloques de Lego, carcasas de productos electrónicos, flautas dulces o material para impresión 3D. Es esta última aplicación la que ha resultado seleccionada de interés por la empresa.

La verificación de la viabilidad de la reutilización de este material se ha logrado principalmente mediante dos líneas de trabajo. Por un lado, el estudio de condiciones de triturado y determinación de la composición y calidad del material ABS de bobinas. Y, por otro, el estudio de las condiciones de extrusión mediante procesado de hilo.

Como resultado del proyecto, se ha logrado fabricar a nivel de laboratorio filamento para impresión 3D con un diámetro homogéneo mediante el reciclado de bobinas ABS de tres proveedores diferentes. Estas bobinas, consideradas como un residuo, con el coste asociado para su gestión, pueden ser recicladas y convertidas en otro producto de valor añadido.

En el informe, realizado por Gemma Ibarz, del equipo de Diseño y Desarrollo de Materiales de Itainnova, se explica que se han estudiado opciones de trituración de las bobinas procedentes del enrollado de cables. Posteriormente, se han analizado las propiedades fisicoquímicas del material base para fijar los parámetros de procesado en la etapa de reciclaje. Se han identificado los componentes de las bobinas y determinado la pureza y calidad de los materiales plásticos. Esto era importante, ya que se disponía de material procedente de diversos proveedores y no existían datos previos de su composición. Al término de esta tarea se concluyó que el material mayoritario de todas las bobinas proporcionadas era ABS de calidad muy similar. Por lo tanto, se decidió mezclar todos los materiales triturados, lo cual era más favorable económicamente a la hora de llevar a cabo el proceso de reciclaje.

A continuación, se llevó a cabo el extruido del material mediante un equipo de fabricación de filamento para obtener material en forma de hilo. Se modificaron los parámetros de extrusión -velocidad, temperatura, etc.- hasta la obtención de un filamento de diámetro homogéneo.

“El compromiso con la sostenibilidad es una de las piezas claves de nuestro crecimiento y, por eso, nos parece prioritario establecer sinergias con Itainnova para avanzar en este camino de futuro y generar nuevas oportunidades de desarrollo”, apunta Verónica Iliescu, CEO de CablesCom.

Fuente: Residuos Profesional


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